Qué Diferencia Hay Entre Amar y Malcriar

La preocupación de muchos padres nos hacemos es: ¿Estaré criando adecuadamente a mis hijos?, ¿Estaré malcriándolos?, ¿Seré muy estricto con ellos?, etc. En este blog expondremos algunas ideas que le podrán ayudar a despejar algunas dudas sobre este tema:


1. Reciba el Consejo Adecuado:
Existen muchos libros, blogs, programas, psicólogos, docentes, amigos, etc. que aconsejan sobre la crianza de los niños y muchos de los consejos que dan pueden contradecirse entre sí o contradecir nuestra forma de pensar y actuar, entonces la pregunta sería: ¿Cuál consejo seguir?, para ello debemos tener claros algunos puntos:

Atienda el Consejo de Quienes Obtuvieron Resultados en lo que Aconsejan: Conocí a una psicóloga que me decía: “Yo les permito a mis hijos hacer lo que quieran porque no quiero que su autoestima sea dañada y si algo no deben hacer debo ver la manera de explicárselos sin decirles la palabra no”, bueno, un día llegaron ella y sus dos hijos a mi casa, ambos de las edades de 4 y 7 años más o menos y ya se estarán imaginando como se portaron, casi destruyen los muebles y adornos de mi casa en la media hora que estuvieron allí, entonces comprendí que no debería seguir sus consejos a pesar de las maestrías y doctorados que pudiera tener, con esto no quiero decir que los hijos de una persona que nos aconseja deban ser perfectos pues ningún niño lo es de lo contrario no sería un niño sino un robot, pero otra cosa muy diferente es que su conductas sean completamente inadecuadas y los padres las pasen por alto.
El Oportuno Consejo es el que Corresponde Efectivamente a los Principios Básicos de una Sociedad: “¿Qué conductas deben ser corregidas?”, es la pregunta más común que nos hacemos la mayoría de los padres, la respuesta es muy sencilla, debemos corregir aquellas conductas que no están de acuerdo con las que pedimos que los demás tengan con nosotros independientemente se den o no se den tales como el respeto, la veracidad, etc., cualquier consejo que no produzca resultados afines a estos principios deben ser descartados.
2. Amar No Es Lo Mismo Que Malcriar:
Expresar amor a través de palabras, actitudes o gestos no es lo mismo que malcriar, malcriar es ser permisivos frente a conductas inadecuadas, ambas son parte vital de construir una correcta identidad de nuestros hijos; el problema real es que muchas personas piensan que amar y corregir se contraponen cuando la realidad es que corregir es más bien una de las expresiones del amor ya que quien ama a sus hijos los corregirá pues desea lo mejor para ellos en el futuro.

Rosanna Sakuma Arevalo
Magister en Administración de la Educación

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