Que Aprende mi Niño Cuando Juega en la Playa

Se viene el tiempo de playa y los más felices son los niños, a cargar la muda, toalla, bloqueador, el refrigerio y los baldes de diferentes tamaños, moldes para hacer castillos o figuras con la arena, cernidores, palana, rastrillo, etc., mejor sería evitarse llevar tanto juguete de playa pero si supiéramos todo lo que nuestros niños pueden aprender con ellos en la arena y el mar sería lo primero que guardaríamos en la mochila.
1. Trasvasar:

✓ Cuando el niño juega con los moldes de playa y baldes a trasvasar, es decir pasar arena o agua de un balde a otro o de un molde a otro, etc., entrena su coordinación muscular, es decir lo ayudará a que adquiera la fuerza y destreza muscular necesaria para usar la cuchara o tenedor para comer, para cargar objetos, para más adelante escribir, etc.
✓ Aprende a pesar haciendo comparaciones: el agua combinada con la arena pesan más que el agua sola; qué pesa más a pesar de ser la misma cantidad: el agua o la arena, etc.
✓ Le enseña a medir cantidades, a razonar matemáticamente cuando de un envase más grande pasa a otro más pequeño o viceversa y se da cuenta que la misma medida de contenido llena en diferente medida diferentes tamaños de envases.


2. Jugar con la Arena y el Agua:
✓ El caminar descalzo en la arena seca, en el agua, en la arena húmeda son distintas sensaciones que le permiten conocer mejor su cuerpo para su mejor desarrollo cognitivo.
✓ Jugar con la arena seca y mojada le permite ejercitar la motricidad fina necesaria para el coloreado, dibujo, recorte con tijeras y más adelante escritura.

3. Jugar al lado de la Orilla:
✓ El mar contiene yodo, potasio, zinc y oligoelementos que permiten la relajación muscular y la brisa marina puede aliviar el malestar de enfermedades respiratorias.
Recomendaciones:
✓ Si su niño tiene miedo al mar no le insista acercarse a él, puede ayudarlo a perder el temor llevándole en los baldes agua para que pueda jugar con ella en la arena, poco a poco querrá hacerlo por sí mismo y le pedirá acompañarlo al mar; cada niño es diferente y todos tienen su propio tiempo para adaptarse, no se preocupe ni se moleste para que su niño tampoco perciba su ansiedad y le sea frustrante ir a la playa en vez de disfrutarlo.
✓ No olvide que el bloqueador se le echa cada hora incluidas las orejas para así evitar quemaduras en la piel de su niño.


Rosanna Sakuma Arevalo
Magister en Administración de la Educación

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