Cómo Puedo Enseñarle a mi Niño a Pensar, Desarrollando su Inteligencia

Neurociencias afirma que la inteligencia del hombre puede ser modificada elevando su nivel de funcionamiento para que así sea capaz de hacer contribuciones significativas en su sociedad pudiendo concluir que : “Si la inteligencia es aprendida entonces puede ser enseñada” y qué mejor si se empieza desde pequeños, aquí les damos algunos tips para ello:

1. Enseñarles Cómo Pensar no es lo mismo que Enseñarles Contenidos Académicos:
Es decir no es lo mismo enseñarle a un niño a aprender a leer que enseñarle a leer, ejemplo: Cuando mi niño tenía un año de edad le leía sus libros (libros de tela con corto contenido literario y figuras grandes y coloridas, algunos interactivos), lo hacía señalando el texto de izquierda a derecha con el tono de voz adecuada, por supuesto que él no sabía leer pero poco a poco a poco identificó la diferencia entre texto e imagen, empezó a diferenciar sonidos y cuando ya tuvo la edad adecuada no tuvo problemas con la lectura pues le fue sencillo asociar letras con lectura, la asociación es una relación que ejercita la mente así mismo ya estaba entrenado en leer de izquierda a derecha.
2. Brindarle La Confianza Necesaria Para Expresar Sus Ideas:

Para ello es importante atenderlo correctamente cuando conversamos con ellos: Darles la importancia necesaria mirándolos a los ojos, interviniendo adecuadamente y demostrándoles que disfrutamos pasar tiempo con ellos les ayuda además de aprovechar oportunamente una situación rica en aprendizaje, brindarle la autoconfianza necesaria para sentir que lo que el expresa es importante, ayudándole en la formación correcta de su identidad factor importante para pensar reflexivamente, una persona con baja autoestima se puede sentirse juzgado, temeroso en arriesgarse a expresar libremente sus ideas por muy buenas que éstas sean. Es importante también evitar la burla por más descabellada que nos parezca su intervención, de causarnos gracia, pues una de las características principales de los niños creativos es el humor, debemos hacerle saber que lo que nos causa risa es consecuencia de lo agradable que es su conversación.

3. Guiarlo a Construir Sus Propias Respuestas:

Repreguntar es una excelente estrategia para entrenar el pensamiento de los niños, especialmente porque es el tiempo en el que están experimentando y descubriendo el mundo que los rodea y son repetitivos en sus preguntas, ante la clásica pregunta: ¿Por qué no puedo comer dulces todos los días? Podemos preguntarles: ¿Por qué piensas que sí podemos comer dulces todos los días?, este tipo de pregunta nos posibilitará respuestas como: porque me gusta y a partir de una respuesta o conocimiento muy específico podemos plantearle un problema: Si a mí me gustaría volar entonces ¡me puedo tirar de un edificio?, podemos enseñarle a sacar sus propias conclusiones, a deducir que es otro tipo de procedimiento intelectual, etc. y podemos recién responderle : “Los dulces están hechos con azúcar y grandes cantidades de azúcar afectan nuestra salud causando futuras enfermedades”, el aprendizaje entonces sería mayor:
- Muchas cantidades de azúcar pueden enfermarnos.
- Los dulces están hechos con azúcar.
- No todo lo que nos gustaría hacer es realmente bueno para nosotros.

4. El Factor Sorpresa:

Recrear un ambiente expectante alrededor del niño favorece su nivel intelectual, no nos referimos necesariamente a comprarle cosas inesperadamente sino a realizar juegos sencillos como: ¿Qué crees que juguetes he guardado en esta bolsa?; recibirlo en casa después de clases con un detalle cada cierto tiempo, que debe buscar o tratar de adivinar de qué se trata, romper la rutina llevándolo de visita a lugares distintos a los que está acostumbrado a ir ( les encanta ir siempre al parque zoológico pero de vez en cuando llevarlo a un museo, expoferias, etc.)

Rosanna Sakuma Arevalo
Magister en Administración de la Educación


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